viernes, 2 de julio de 2010

La arquitectura de la participación

En su artículo,'The Cornucopia of the Commons', Dan Bricklin señala que hay tres maneras de construir una base de datos grande.

La primera, demostrado por Yahoo!, es pagar a gente para que lo haga.

La segunda, inspirada en lecciones provenientes de la comunidad del software abierto, es conseguir a voluntarios para realizar esa misma tarea. El proyecto Open Directory Project, un competidor de software abierto de Yahoo!, es el resultado.

Pero Napster demostró una tercera manera. Puesto que Napster se ideó para servir automáticamente cualquier música que fuera descargada, cada usuario ayudó automáticamente a construir el valor de la base de datos compartida. Esta misma aproximación ha sido seguida por el resto de servicios P2P de compartición de archivos.

Una de las lecciones clave de la era de la Web 2.0 es ésta: Los usuarios añaden valor. Pero solamente un porcentaje pequeño de usuarios se tomará la molestia de añadir valor a su aplicación mediante el uso de medios explícitos.


Fuente: http://sociedadinformacion.fundacion.telefonica.com/DYC/SHI/seccion=1188&idioma=es_ES&id=2009100116300061&activo=4.do?elem=2146


CONSEGUIR VOLUNTARIOS

Está surgiendo un nuevo modelo de organización basada en vínculos entre pares, que da origen a nuevas modalidades de integración y producción de conocimiento así como a nuevas formas de cooperación y colaboración. En el actual entorno económico, caracterizado por la creciente competitividad, rápidos cambios tecnológicos, reducción de los espacios para el interrelacionamiento y por nuevas formas de asociatividad, emergen las redes colaborativas, un heterodoxo modelo de gestión que parece impactar hacia abajo los costes de transacción.

Observación:
El contenidos de este artículo está sujeto a revisión y forman parte de una Tesis que el autor está desarrollando para acceder al título de Doctor por la Universidad Alta Dirección y por la Université de Management.